Pablo Morales Marchán/CUBAtoday
La Habana,21 de Abril del 2015.-Los demócratas cubanos vivan donde vivan
debieran estar aprovechando las oportunidades que se están dando en el contexto actual ante el
irreversible proceso de restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre
los Estados Unidos de América y Cuba.
Aferrarse al pasado que no logró resultados concretos y permanentes no
puede convertirse en un modus operandi eterno que sirvió en parte como pretexto
a la gerontocracia castrense para entronizarse en el poder todos estos años y
culpar a otros de su inoperancia con el cuento de plaza sitiada.
Ahora bajo la presión(la tiranía)de un país arruinado por ellos mismos y
agotados sus proveedores habituales,cree que puede guiar el tránsito a un país
con más oportunidades económicas para la inversión extranjera,especialmente la
estadounidense y mantener al mismo tiempo la misma rigidez en la estructura
política,imponiendo una sucesión dinástica.
Creen que pueden utilizar las necesidades de la juventud cubana que
habita en la isla como fuerza laboral barata,que en su mayoría quiere irse del
país por no tener un plan de vida en tan asfixiante régimen.
Hay que capitalizar todo ese descontento y frustración y encauzarlo en
contra del régimen,evitando al mismo tiempo que lo usen en contra de la
oposición por manipulación y chantaje de los castro tergiversando que las
supuestas oportunidades es gracias a ellos,únicos garantes del necesitado
desarrollo.
Protestando con conocimiento de base,después de haber llevado hasta el
final las denuncias y demandas por los cauces legales en lo nacional y
paralelamente en todos los organismos subregionales,regionales y mundiales
defensores de los Derechos Humanos se multiplicaría el costo político al
régimen violador hasta de sus propias leyes.
Establecer vasos comunicantes con la ciudadanía a través de información
de contacto para hacer investigación de campo en contraposición a las estadísticas
oficialistas e impugnar todos los poderes del Estado con información de la
población cubana cuestionando la gestión de gobierno,así como la conducta
moral,ética en su desempeño de sus funcionarios.
Proyectar plataformas inclusivas para todos los estratos de la sociedad
y emponderar jurídicamente a los grupos de interés para reforzar la defensa de
los Derechos Humanos y evitar que la oportunista apertura económica de la
cúpula castrista convierta al cubano en un mero consumidor sin derechos de acceso
al poder político que establezca leyes más democráticas.
Obrar con inteligencia e inmediatez dá ventaja,especialmente si se es
realmente un demócrata interesado de verdad en los Derechos Humanos de los
cubanos y no un oportunista que hizo de la causa un modus vivendi ó un topo
castrista sembrado queriendo eternizar el peso de las botas de los castro en la
isla.
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