Por Pablo Morales Marchán/ CUBAtoday
La Habana,25 de Enero de 2015.-La avalancha de acciones del régimen de
la Habana en los últimos 15 días,demuestra que no cambian su naturaleza al
imponer nuevas dinámicas en el país.
La demostración de fuerza y de las nuevas técnicas represivas a través
de un serial de nuevo tipo en la televisión nacional,¨Unidad Nacional
Operativa¨(UNO)junto a la modernización de los documentos de identidad para una mejor identificación del ciudadano y
sus movimientos dentro del país con cámaras de vigilancia por doquier,
refuerzan el Estado policial imperante en la isla.
Están juzgando ahora de manera sumaria a cientos de ciudadanos cubanos
que son arrestados de manera arbitraria y sancionados sin el debido proceso
bajo la gran distorsión jurídica de aplicarles la ley de ¨Peligrosidad
Social¨,tan injusta que viola de manera
flagrante los derechos humanos de todos los ciudadanos cubanos que no están
exentos de la aplicación de la misma a sus personas.
¨Asedio al Turismo¨,una de las abominables herramientas policiales para
reprimir los contactos de nacionales con visitantes extranjeros en redadas
continuas y que justifican abrir un expediente de ¨Peligrosidad¨, esta
acciones de apartheid social se hacen con la presunción de que los encartados
son proclives a cometer delitos,casi nunca probados.
Cuando algunos abogados no quieren procesar a los detenidos por tamaña iniquidad mutan a otra figura delictiva del código
penal cubano conocido como¨Desobediencia¨para no tener que enfrentar la campaña que la Sociedad Civil
Independiente está llevando en contra de
tan nefasta medida policial.
La Habana Vieja,Centro Habana,Plaza,(Municipios capitalinos del área
metropolitana de alta incidencia turística) y San Miguel del
Padrón(periferia)han sido los lugares de orígenes de los sancionados en su
mayoría,condenados desde 3 hasta 4 años de internamiento en prisión según
cuentan familiares y amigos.
El gran descontento y la frustración de todo tipo que existe y que se
puede convertir de repente en el detonante de una explosión social como
la de agosto de 1994,conocida como ¨el Maleconazo¨ activa las alarmas del
despótico régimen.
Unido al emponderamiento de la Sociedad Civil con iniciativas en defensa
de los derechos humanos,además del posible restablecimiento de las relaciones
con los Estados Unidos de América y su voluntad de democratizar a Cuba con sus
proyectos económicos y cívicos ponen en pánico a la tiranía.
Sobre reaccionando a esta situación de esta manera hacen evidente su
decadencia y su injustificable permanencia en el poder por la fuerza,al querer
evitar que los opositores incrementen su membresía con más cubanos dispuestos a
quitarse la máscara de la simulación.
Han conspirado secretamente(la gerontocracia castrista)en función de
lograr un camino expedito para usar mano de obra penintenciaria laboral en
campamentos diseminados por todo el país.
Los trabajos más pesados de reconstrucción de viales de todo tipo, la
agricultura,la producción de aperos de labranza,la construcción de ciudades
militares para su oficialidad militar policial más servil,la industrias locales
con producciones de misceláneas,la producción de carbón a Europa hecho con
marabú,entre otras se avizoran como los trabajos forzados para este grupo de
personas a las que ellos llaman ¨internos¨ eufemísticamente.
El diálogo con estos recalcitrantes les dá tiempo a imponer nuevas
estrategias de reforzamiento del poder y su alianza con Rusia en lo militar y
con China en lo económico busca equilibrar que la democracia estadounidense no
se convierta en garante de un Estado de Derecho y una democracia funcional a
solo 90 millas de sus costas.
Los demócratas cubanos donde quiera que vivan tenemos la obligación de
obrar con rapidez e inteligencia en las prioridades de la nación cuando el
juego se abra y demostrar nuestra competitividad, no solo en derrocar a los
castristas,sino en sustituirlos por ser mejores líderes, más capacitados y más
pro cubano.
No al neocastrismo,ni al neo plattismo.
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