Por Pablo Morales Marchán/ CUBAtoday
La Habana,28 de Noviembre de 2014.-Es hora yá de dejar atrás viejas
rencillas,insuficiencias,autosuficiencias,falsos protagonismos, abulia,y
miseria humana en la Oposición cubana.
Obrar con inteligencia y osadas acciones cívicas en el presente, con
vista a un futuro cercano,tan real como fuerte sea nuestra voluntad de sacar a
los castro y sus seguidores del poder y así poder comenzar la reconstrucción
nacional.
La Causa está primero, y lo que no se puede desperdiciar es el tiempo y
la energía en nimiedades que sólo le dan oxígeno a los enemigos de la
democracia y nos resta importancia ante los ojos del pueblo cubano y la
comunidad internacional.
La disidencia tiene que ser coherente, en la individualidad de los
proyectos y en la interelación con las otras formaciones cívicas, creadoras y
desarrolladoras del entramado político social cívico cubanos con raíces
profundas en la sociedad.
Existen numerosas formas de lucha, pero hay que usar las más
actualizadas y a los mejores en nuestra representación.Enviarlos a todos los
foros internacionales posibles, con el genuino sentido de pertenencia de ser la
voz de los sin voces.
Evitar el populismo,el tremendismo y el generar un caos ciego sin dirección
alguna que conduzca a un clima de ingobernabilidad, es beneficioso para la
causa enmancipadora.
La democracia necesita paz,apego al Estado de Derecho, cultura del
diálogo y respeto a las diferencias.
Para hacer política hay que lograr primero un emponderamiento económico
y para lograr este hace falta preparación de todo tipo, no solo para administar
recursos económicos, sino saber negociar en lo político, con una clara
concepción de los valores que se defienden y no de un victimismo lastrante que
robe liderazgo.
Las razones cuando se inculcan de la mejor manera son concientizadas y
permanentes en el pensamiento ciudadano,por eso hay que usar la oratoria y las
nuevas tecnologías de la información.
Hace falta construir discursos sencillos, de gran calado emocional sobre
nuestra realidad y arraigar la necesidad de cambiarla nosotros mismos con
conocimiento de base y pluriparticipación.
Fuímos los últimos en el continente conjuntamente con Brasil en abolir
la esclavitud, en tiempo del colonialismo español y después cuando fundamos
nuestra nación,fuímos primeros en la región en tener
televisión,ferrocarriles,la Constitución más progresista del momento (1940),
entre otras tantas cosas.
Ahora estamos varados hace más de 50 años,sufriendo un régimen que nos discrimina
más que nadie por ser cubanos, donde nuestros sueños se volvieron pesadilla,y
donde lo peor que podía pasarle a un cubano era el destierro,y hoy se ha
convertido en su salvación(el autodestierro).
Sí no somos ciudadanos de primera en nuestro propio país,donde coño
vamos a ser personas?. A donde quiera que lleguemos seremos inmigrantes,los
últimos en la fila.
Dios nos dió una bella nación y por cobardía y oportunismo permitimos
que la alquilen a extranjeros advenedizos que disfrutan lo que tanto sacrificio
costó construir y solo se renueva para ellos.
El valor no está en tirarse al mar,hay que tirarse a las calles, el
civismo no es un ejercicio de teorización,se ejecuta con la acción consciente
de exigir tus derechos.El cambio es posible.
No hay nada que te obligue a vivir como esclavo,una parte de nuestras
mujeres, de nuestras hijas alquiladas a quién las quiera.La mayoría
sobreviviendo con temor,¨luchando todo los días¨,cuando todo el mundo sabe que ¨la lucha¨ es robar
migajas(auto robo).
Porque vivas fuera de Cuba,no te salvas de este mal(el castrismo)vives
añorando tener lo que tienes, pero en tu tierra, que no debe convertirse en un
recuerdo lejano que solo existe en tu cabeza.
Alimentando a los tuyos en la isla, alimentas al sátrapa y sus acólitos,porque
los esclavos no deciden nada.No quieras tranquilidad aparente porque la vida es
batallar y te dignifica el hacerlo por una elevada y justa causa.
Somos pacíficos y debemos evitar la violencia innecesaria,tenemos que
ser partidiarios del diálogo conciliador,pero para sentarse a la mesa de
negociaciones se necesita poder,no del dinero,ni del populismo,sino el de
reivindicar a la mayoría siendo un interlocutor competente que no protesta sino
que propone.
La única forma de demostrar superioridad para transcender es ganar
escaños en la estructura de poder.Se contamina la base de la tiranía con liderazgo verdadero y difusión
nacional e internacional de una plataforma político social y económica que le
dé el jaque mate total a la inoperancia del sistema actual.
Lo demás es caer en el juego de la violencia del régimen y eternizar la
cultura de esta en la conciencia nacional.
Creo en Dios y en la justicia y nadie escapa de ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario