lunes, 8 de diciembre de 2014

A merced del tiempo

Por Pablo Morales Marchán/CUBAtoday
La Habana,2 de Diciembre de 2014.- El implacable que no perdona, acuñando recuerdos subjetivos en la memoria individual y colectiva.
Un antojo convencional devenido caleidoscopio de segmentos de tiempo mundano,arrugando recuerdos deseados, enterrando los hirientes de la memoria.
Agrupación de tantos minutos,en que pasan cosas y la vida,que nace del segundo preciso,en el que se ahogan las horas en espera de un día que puede durar bien poco en lo vivido y mucho en lo imaginario.
No hay un principio,ni un fin,solo una trillonésima parte de la historia inventariada,como el aire que respiras y  que no puede  ser contabilizado de manera total y fiable por tus pulmones.
Donde viaja la mentira que nos inventamos para justificar nuestra existencia arreglada por otros que creen que nos gobiernan,cuando ellos son gobernados por su impersonal vida queriendo jugar a ser Dios en la tierra tangible.
Dependientes  cada vez más de nuestros propios inventos, queriendo emular con la madre natura que nos dá un plazo para reciclarnos en el gran reloj de materia pulverizada.
Manto sepia que nos convierte en daguerrotipos arrinconados en la memoria de quienes nos sobreviven,sí tienen tiempo para respirarnos en su conciencia mediatizada e idiotizada por los mercaderes ilusionistas que le hacen vivir una existencia ajena.
Ora políticos,ora líderes religiosos,ora escritores de mentiras dosificadas en la televisión,la radio,la internet y los libros.Estos últimos  con más ingeniosidad, aunque no todos de la misma especie.
Irreverente soplo temporizador que apaga la vela biológica a reproducciones humanas con códigos genéticos entrecruzados batallando por sobrevivir a la eternidad.
Algunas se rompen afectivamente antes de tiempo por la atracción del hueco negro de las miserias devoradoras de civilizados valores.
Estómago desvergonzado en la infinita estupidez de tragarse papeles de compraventa, etiquetas y marcas de propiedades que no serán eternamente propias en el paso efímero sobre la faz de la tierra.

Qué sabio el Dios Cronos que impide magistralmente que nosotros los mortales obstaculicemos el viaje del tiempo en su cinta de moebius!!!

No hay comentarios: