Por Pablo Morales
Marchán/ Cubatoday
La Habana, 8 de
junio de 2014.-Cada día se van acentuando más las diferencias en la isla.
No aquellas que
debieran coexistir de manera natural, en un país donde se respete y se
garantice la diversidad, sino entre los que de manera mezquina por intereses
espurios o mediocridad malsana se oponen a los cambios verdaderos, en contra de
los que luchan por una Cuba desarrollada para todos los cubanos.
Cierta clase de
privilegiados, que se acostumbró a simular, robar, o simplemente a justificar
la incapacidad propia y ajena, con el silencio cómplice o fanatismo analfabeto,
mientras el país se ha ido desintegrando en mil pedazos de identidades perdidas
alrededor del mundo, y el hambre engañada con ¨pan con algo y agua con azúcar¨,
se convirtió en el sustento de cada día en suelo patrio.
¨Campismo popular¨,
¨ropa reciclada¨, ¨bares de mala muerte¨, ¨Disco viandas¨, ¨tiendas del mercado
paralelo¨ con todas aquellas mercancías que caducan o son fabricadas por
industrias locales penitenciarias, productos nacionales y servicios en
¨Shoppings¨ (tiendas) con precios del primer mundo, (y más caras también) en
pesos convertibles que atentan veinticincos veces contra la calderilla de los
pobres esclavos atrapados en las plantaciones castristas.
La ¨FIDELidad¨
impuesta a través de las migajas condicionadas, o la represión sicológica,
física y el chantaje de todo tipo en contra de los que denuncien la infidelidad
del régimen con el pueblo.
La pretensión de
ser un país culto, con buena salud, y el alcoholismo cotidiano, la prostitución
del cuerpo y la mente por unas monedas es ¨el pan de cada día¨, la violencia y
la grosería por doquier, el hostigamiento y la brutalidad policial haciendo
demostración de fuerza en contra de la ciudadanía indefensa, que no se dá
cuenta que vive en un Estado de sitio sin aviso y permanente.
Un sistema que
intenta reinventarse con los mismos que lo crearon, que manteniendo la mismas ¨metas¨
de 1953, (etapa pre revolucionaria), se venden como si fueran nuevos en esta
historia, cuando en realidad se convirtieron en retrógrados, o cuando menos en retardadores
del desarrollo integral nacional.
¿Con cuánta ceguera
viajan los extranjeros que vienen a la isla?
Con la conveniente
para hacer turismo, inversiones económicas y políticas en el último reducto del
¨socialismo¨ latinoamericano moribundo del siglo XX, porque si el difunto
presidente venezolano Hugo Chávez preconizó antes de morir el nuevo socialismo
del siglo XXI, para que haya una sucesión lógica tiene que morir algo para dar
paso a un nacimiento.
Nunca hubo más
entreguismo y servilismo que ahora, cuando intentan diseñar un país que vive de
la remesa de las fuerzas productivas con potencial que tuvieron que emigrar
para mitigar su hambre de libertades y sueños y otras que convertidas en empleados
trasnacionales de la tiranía, van a otras tierras tercermundistas a obtener el
mínimo que merecen.
La gerontocracia
abre la boca (porque están asfixiados) buscando nuevos incautos que se
aventuren a hacer negocios en un país sin separaciones de los poderes del
Estado, sin prensa independiente legal, ni derechos garantizados de ningún
tipo, una posible empleomanía sin una cultura tecnológica, tributaria,
productiva actualizada e indefensa en todos los órdenes, especialmente en
protección jurídica laboral.
Solo están buscando
ganar tiempo hasta sus funerales(los castros maníacos) y evadir el peso de la
justicia por crímenes de lesa humanidad contra el pueblo cubano y a todos
aquellos que silenciaron, estafaron y utilizaron para sus pérfidos propósitos.
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