Por Pablo Morales
Marchán/CubaToday
La Habana, 6 de
junio de 2014.-Han tenido más de 6 décadas para perfeccionar el sistema de
pillaje de todo tipo en territorio nacional y allende a los mares.
Y digo más de
sesenta años, porque el plan maestro comenzó desde que el otrora dictador
Fulgencio Batista dió el golpe de Estado en 1952, y ante tan evidente debilidad
institucional, el aprendiz de sátrapa (Fidel Castro), entrenado en el matonismo
gansteril universitario, fraguó sobre la marcha el cómo, dónde y cuándo violaba
a la manoseada e inmadura República de Cuba, que no había aprendido a defender
su honra constitucional.
Con demagogia
narcótica,(después de atacar traicioneramente a cubanos que dormían en 2 cuarteles
militares en la antigua provincia de Oriente) en un juicio oral, fué condenado inicialmente a 15 años por atentar contra los poderes del Estado, solo cumplió alrededor de 15 meses años en el presidio modelo en la Isla de
Pinos, (hoy Isla de la Juventud) gracias a una amnistía concedida por Batista.
Sobrevivió porque lo
subestimaron, y creyeron que al desterrarlo a México con su grupo, iban a salir
de él. Craso error.
Reunió alrededor de
81 seguidores y dinero (hasta de un ex presidente cubano) y sin adivinar algunos
de ellos lo que se traía entre manos, en cuanto tuvo la oportunidad, fue
traicionando, asesinando y encarcelando según su conveniencia hasta hacerse del
poder absoluto él y el hermano, en complicidad con los soviéticos y los chinos.
Ahora que están
próximos a su final biológico, en el 2013 facilitaron una nueva ley migratoria,
que en realidad lo que busca es aliviar el ciclo de éxodo masivo que ocurre
cada 10 o 15 años en Cuba después de 1959 por las nefastas consecuencias de sus
políticas fallidas y su corrupción galopante que sume a la mayoría de los
cubanos en una inopia aberrante.
Evitar que una
emigración ilegal e insegura sea tomada por el vecino del norte como una
agresión a sus fronteras, por las condiciones en las que se sobrevive en este
país y la falta de libertades fundamentales, conduciendo a graves y flagrantes
violaciones a los Derechos Humanos, hace que los Estados Unidos como líder
mundial y garante del mundo democrático, demuestre una profunda preocupación
por esta situación de represión psicológica y física por el régimen de la Habana a sus ciudadanos.
En un número
desconocido han muerto miles intentando llegar a las costas de USA en el Golfo
de México, o por países centroamericanos ,cruzando de fronteras en fronteras.
Obligados a emigrar,(los que pueden hacerlo legalmente y
quieren correr con el riesgo de un viaje incierto) vendiendo sus pocas
propiedades a precio de remate, costean su ¨aventura¨, que facilita que otros
advenedizos compren en la isla con cierto capital, como testaferros o contables
listos a engrosar las ganancias en las arcas de la dinastía y sus acólitos (entre
ellos agentes de inteligencia en retiro y con dinero para hacer pingues
negocios en el caimán verde)
Por eso están
estudiando el reducir el tiempo de espera de 8 años a 3 años de los que
¨desertaron¨ de ¨misiones oficiales¨ para que puedan regresar al país, (menos
los que se fueron por la base naval norteamericana en Guantánamo, al este del
país).
Les van a permitir
traer dinero en ciertas cantidades, sin contar el capital que ingresan por
prestaciones médicas, deportivas, culturales, represivas, militares a los
socios del ¨Tercer Mundo¨ en un número mayor del que declaran oficialmente, además
del gran robo de los salarios de esos esclavos cubanos de nuevo tipo.
El colmo es que los
¨cooperantes internacionalistas¨ que son militantes del Partido Comunista Cubano
(PCC) y la Unión de Jóvenes Comunistas(UJC), pagan la cotización en moneda
libremente convertible a sus respectivas organizaciones y más de la mitad de su
salario se embarga y los obligan a comprar artículos en tiendas escogidas por
el régimen de la Habana.
Otra alarmante
situación es la que hay con los Trabajadores por Cuenta Propia,(pequeña
iniciativa privada)que son alrededor de 500 mil en todo el país, donde las autoridades
locales exigen cuotas mínimas mensuales de impuestos sobre los servicios, sin
garantizarles insumos a costo de producción en mercados mayoristas.
A través de una
banda de inspectores extorsionadores, obligan a tributar a la Oficina de la
Administración Tributaria (ONAT), so pena de pagar grandes multas (hasta 10 mil
pesos cubanos) por ¨subdeclarar¨, según el parecer de estos ¨funcionarios.¨ en
dependencia del nivel de protección con el sistema de los encartados.
Esto me recuerda el
comentario que años atrás me hizo un ex directivo de la Corporación CIMEX,
empresa socialista,-más bien castrista- que pertenece al holding de Grupo de
Administración Empresarial, que agrupa a las empresas más rentables del país, incluyendo
el Banco Metropolitano y sus operaciones en divisas internacionales, que dirige
el general Luis Alberto López Callejas, yerno de Raúl Castro -todo en familia- ¨de
que a todas los establecimientos de servicios, se les impone un plan de ventas
a cumplir sin atender mucho la calidad de estos, y pobre de aquel que no cumpla¨.
El gran negocio actual
que espera la autocracia de verde olivo es la Zona Especial Económica de
Desarrollo (ZED) en el Mariel, nombre debido al puerto(antiguamente militar) donde está enclavada esta zona franca
en asociación con Odenberg, transnacional brasilera, accionista mayoritaria,
que está llamada a convertirse en la
zona franca más grande de Latinoamérica.
La ZED, convertida
en la manzana de la discordia, por la intolerancia de la cúpula del poder
insular que no quiere democratizar de manera integral el sistema, obliga al
gobierno estadounidense a no levantar el embargo, y siendo este el mayor
importador del continente, cualquier barco que toque puerto cubano no podrá
entrar en puerto estadounidense hasta pasado 6 meses, aumentando el riesgo de
ser penalizado a quienes se atrevan a violar las restricciones.
A pesar de que haya
ciertos cabilderos torpedeando la voluntad del presidente Barak Obama, que está
interesado de verdad en el desarrollo económico, político y social de todos los cubanos, la Sociedad Civil cubana independiente tiene que apoyar el único recurso efectivo
que obliga a la gerontocracia militar a dimitir o generará un precedente
peligrosísimo de tiranía dinástica en las Américas, en pleno siglo XXI.
No hay comentarios:
Publicar un comentario