martes, 24 de junio de 2014
La semilla del terrorismo
martes, 10 de junio de 2014
Los nuevos inquisidores de Castro
lunes, 9 de junio de 2014
Oficialistas y Opositores en Cuba
Alí Baba Castro y los 40 generales ladrones
jueves, 5 de junio de 2014
Cuba S.A (socios y amigos)
lunes, 2 de junio de 2014
Opositores pacíficos sí, victimas no
Opositores pacíficos sí, victimas no
Por Pablo Morales Marchán/ CubaToday
La Habana, 2 de Junio de 2014.-La Sociedad Civil Independiente cubana tiene que funcionar mejor que la farsa montada por los castro hace más de 50 años, si de verdad se quiere derrotar a la tiranía.
Las tácticas y estrategias tienen que apuntar a un solo objetivo que es hacerse visible para la ciudadanía, demostrando funcionalidad a partir de proyectos concretos dentro de las comunidades urbanas y rurales.
Organizar campañas de todo tipo, como contra la violencia de cualquier género, la divulgación de la declaración de los Derechos Humanos, la legislación vigente en el país y su estudio de acuerdo a los intereses específicos de cada sector, entre otras, es una manera eficiente de revertir la falta de activismo, eliminar gradualmente el adoctrinamiento y el terror impuesto por el estado policial.
Programas de ayuda a los sectores más vulnerables, como el adulto mayor, la niñez y la juventud, las mujeres, los afrodescendientes, los grupos LGTBI (Lesbianas, gays, transexuales, bisexuales, intersexuales) educando en la convivencia, eliminando todo tipo de discriminación y fomentando la emancipación de estos grupos.
Canalizar sus necesidades a través de una participación más activa en el país, haciendo propuestas de mayor inclusión social y protección legal a través de Organizaciones No Gubernamentales internacionales vinculadas con las de formación nacional.
Lograr un respeto integral a las diferencias en lo político, lo religioso, lo sexual, lo genérico, a los cubanos donde quiera que estén, exigiéndole al gobierno por todos los derechos desde organizaciones independientes, como Sindicatos, Movimientos, Partidos, grupos de Derechos Humanos, etc.
Los periodistas, juristas y bibliotecarios independientes (sin importar su legalización oficial) tienen que trabajar comunicando, denunciando, emplazando al sistema, asistiendo a la ciudadanía en todos los órdenes y extender su radio de acción, creando contactos con el pueblo, buscando ramificarse dentro del tejido social cubano y contribuyendo al flujo de información.
La propuesta concreta y efectiva es mejor que la protesta sin demandas específicas. Ganar membresía por simpatía y compromiso real con posibles soluciones a los problemas, sin caer en demagogia y populismo, es un mensaje claro de sentido de pertenencia a los diferentes estratos sociales.
No más victimismo, ni mensajes de terror a la población, recibiendo palizas soberanas para buscar un protagonismo disfuncional. Hay que preservarse para asumir el futuro liderazgo por capacidad e inteligencia emocional y no por un aval de represión del castrismo.
Entrelazar todas las corrientes posibles de pensamientos y acciones cívicas en un número considerable (somos más de 11 millones de cubanos dentro y fuera de la isla) hacerla orgánica, sin dejar de combatir duramente a la llamada ¨oposición leal¨ (engendro de los castro para evitar el enjuiciamiento y lograr el borrón y cuenta nueva).
Reconocer a los verdaderos líderes, es evitar darles oxígeno a los tiranos, el desangramiento económico y detener el que se sigan rompiendo los sueños de tantos cubanos.
Desintoxicación Total
Por Pablo Morales Marchán/CubaToday
La Habana, 31 de mayo de 2014.-Las dictaduras se sostienen por complicidad de algunos círculos de poder internos y externos que se confabulan en ciertos países, donde hay debilidad institucional y no existe un Estado de Derecho.
Cuando estos mismos sistemas, producto de su disfuncionalidad colapsan bajo la presión del activismo cívico nacional e internacional surgido de la necesidad de instaurar una democracia,-única forma de gobernar y lograr estabilidad y desarrollo verdaderos- estas dictaduras se vuelven más violentas en sus finales.
A los sobrevivientes, a la gran masa que se libera de tan profano modo de gobierno, les toca conciliar intereses y poner manos a la obra en la reconstrucción de lo que quede y con los que queden aptos en el suelo nacional, además de la diáspora interesada en regresar y contribuir al proceso de restauración con recursos de todo tipo y mejor educación democrática.
Lo que no es posible soslayar es con cuánta complicidad cuentan estos regímenes para su permanencia en el poder, por oportunismo de ciertos sectores que pactaron acuerdos tácitos desde antes, durante y después, frenando durante un tiempo los verdaderos cambios estructurales, negociando por separado con los usurpadores.
Es tal el caso de Cuba, donde determinados grupos sedientos de protagonismo, en la actualidad hablan de diálogos con el poder e intentan negociar libertades a medias, como algunos miembros de la iglesia católica cubana, opositores que creen que los castro van a sentarse a escucharlos, cierto exilio oportunista que ha vivido de la intención del derrocamiento, pero que solo ha sido eso, y otros que quieren su tajada convenida del pastel cubano con los supuestos sucesores castristas.
Todos estos personajes y personeros aspiran a correr menos riesgos con la gerontocracia que en sus últimos estertores, intenta aterrizar su nefasto proyecto de nación, con el cínico propósito de legarles a sus herederos una gran fortuna familiar, un país en ruinas por reconstruir, sin las garantías de una democracia verdadera.
Tenemos que desintoxicarnos de toda esa inmundicia.No siempre el enemigo está donde creemos, puede estar aparentemente en nuestro bando e incluso dentro de nosotros mismos.
La causa es la protagonista, se le sirve con humildad y determinación o terminamos convirtiéndonos en una pésima caricatura de sociedad civil mendigando algunos derechos, rindiéndoles pleitesías a quién nos oprime, a quién nos desprecia. No hay libertades a medias, o son todas o seguimos haciendo activismo ciudadano.