miércoles, 16 de abril de 2014

Mercado negro mayorista cubano

Por Pablo Morales Marchán/CUBATODAY
LA HABANA, 14 de Abril.-El gran auto robo que el cubano comete al creer que le roba a los Castro, es la mayor flagelación que se hace a sí mismo.
El Estado debiera representar y administrar los recursos producidos por los cubanos, pero lo que en realidad hace es apropiarse de ellos sin el más mínimo sonrojo.
La actitud de no sentir responsabilidad alguna de los ciudadanos nacionales por la propiedad social (eufemismo utilizado para designar los bienes materiales de la nación) valida la apropiación indebida por la cúpula gobernante que decide cómo repartir a su conveniencia personal.
Para muchos el Estado son los Castro que organizan, diseñan, distribuyen entre otros y determinan que se hace con el patrimonio material y espiritual del país.
Toda esta ignorancia (inducida ex profeso por el régimen imperante) de la ciudadanía permite actuar al sátrapa y sus acólitos con toda la libertad indebida.
Toda comercialización de bienes y servicios necesita de proveedores fiables y permanentes y en Cuba eso nunca ha estado garantizado para nadie. Como parte de la estrategia de la dictadura de utilizar el embargo de los Estados Unidos para justificar su ineficiencia debida a su falta de previsión.
Crearon un marco ilegal por mucho tiempo,(debido a la burocracia sociolista inmovilizadora)para frenar la iniciativa privada que después de operar clandestinamente y generar ciertos ingresos, sus emprendedores eran enviados a la cárcel y sus propiedades decomisadas, sin nadie fiscalizar que destino tomaban estas.
Ahora, frente al empuje de los nuevos emprendedores, el recorte en las plantillas laborales estatales y la gran crisis general que vive el mundo, el reordenamiento económico se impone por la mera necesidad de supervivencia del sistema que muta cual virus que trata de encontrar un nuevo hospedero para poder replegarse y seguir siendo el gran parasito que ha sido siempre.


Agentes secretos y falsas identidades en las Redes Sociales.

Por Pablo Morales Marchan/CUBATODAY
LA HABANA, 13 de abril.-En la ciberguerra actual que se libra en el escenario virtual de internet, se dirimen las batallas ideológicas entre las fuerzas del bien y los agentes del mal, estos últimos al no tener la razón, no tienen el valor de mostrar sus verdaderas identidades.
Esto se aprecia de una manera contundente en la conocida red social Twitter, donde los ciberpolicias castristas bajo falsas identidades intentan validar la preponderancia del régimen indefendible que ellos llaman Revolución cubana.
Usurpadores por excelencia, intentan reducir el flujo de información inmediato de los ciberactivistas cubanos, integrantes de la sociedad civil independiente cubana que denuncian constantemente todo tipo de violaciones del régimen policial que desgobierna en la isla.
Creen engañar al mundo con la falacia de que una amplia mayoría de cubanos apoya incondicionalmente al sistema, ineficiente por naturaleza, buscando frenar una movilizaciòn masiva de los actores de los cambios necesarios para lograr una democracia funcional en la mayor de las Antillas.
La identidad por defecto (default en el idioma inglés) demuestra que al no poner fotos y otros datos personales, crean perfiles en la red social con un mínimo de información que les permite hacer su trabajo sucio de esbirros cubriendo el enfrentamiento contra los demócratas cubanos en el ciberespacio.  
Incluso se molestan y protestan cuando son detectados estos perfiles falsos y todos sus tuits (mensajes cortos de 140 caracteres) en cuentas de supuestos ciudadanos de la isla simpatizantes del régimen imperante, son borrados por la administración del sitio digital.
En un país, donde el salario promedio es de 300 a 500 pesos cubanos(equivalentes a 20 cuc, más o menos 20 usd)al mes, el cubano promedio no puede pagar 4,50 cuc la hora de internet para defender al sistema que lo tiene sumido en la pobreza hace mas de 50 años.

El internet es un espacio democrático donde debe prevalecer la libertad y no para ser usada como una plataforma para justificar el matonismo castrista contra el pueblo cubano. Donde las dan, las toman.

Sentido de vida o modo de vida

Por Pablo Morales Marchán /CUBATODAY
LA HABANA,13 de Abril - El discurso oficial en Cuba en los últimos tiempos reitera constantemente la necesidad de destrabar las fuerzas productivas en la isla, condición sin la cual no es posible elevar los resultados económicos.
Dicho de esta manera pareciera una verdad de Perogrullo, sin embargo del dicho al hecho va un gran trecho. Ellos nunca aprendieron nada de administración de economía, ni de  los estándares que rigen el comercio a nivel mundial.
Su maquinaria burocrática ha sido por naturaleza  entorpecedora  de las fuerzas productivas. Mala planificación, falta de previsión, y como colofón un falso sentido de pertenencia  de muchos funcionarios al frente de las empresas estatales,han sido el gran lastre que ha sumido en una total bancarrota a la economía de la isla.
Son malos administradores de los recursos materiales y de los recursos humanos. Ha primado el interés político por encima  del desarrollo de la nación y  los pocos recursos que se  han generado se dedicaron a políticas fallidas en lo nacional y a campañas mediáticas y de guerras ajenas en el plano internacional, entre otros.
Lo peor de todo esto es que no lo reconocen y abogan por reconvertir a militares en tecnócratas y  a políticos de su nefasta ideología en asesores de economía, reforzando su permanencia en el poder con la quimera de que ahora si van a lograr el bienestar y el desarrollo del pueblo cubano.
Están apostando por el capitalismo de Estado, de una manera cínica. Han permitido la pequeña iniciativa privada para absorber el excedente laboral  producto del reordenamiento interno y en lo que se ha convertido es en una legalización del mercado negro que existía anteriormente, sin dar garantías, ni proteger su crecimiento dentro del marco legal a estos nuevos emprendedores.
Son como la nueva versión del perro del hortelano, donde ellos sí comen y no dejan comer a los demás. No les interesa verdaderamente el desarrollo, su politiquería ha sido, es y será el continuismo en el poder como modo de vida y no como sentido de vida en función de las necesidades crecientes del ciudadano cubano.



Nostalgia del pasado

Por Pablo Morales Marchán/CUBATODAY
LA HABANA, 12 de Abril.-Muchos cubanos y cubanas dentro y fuera de la isla tienen una especial añoranza por el pasado. Como dice el refrán, recordar es volver a vivir.
Recuerdos de la niñez y de la juventud, de la primera novia o novio, del primer beso furtivo o del descubrimiento del amor y el sexo, uno antes y el otro después o al mismo tiempo, los amigos de entonces, las aventuras en grupo, las ganas de ser adulto e independiente, los almuerzos y comidas en familia y un sinfín de recuerdos que llenan el almacén de historias reales o imaginadas de cada cual.
Algunos  abuelos de hoy que viven en la isla relatan a los más jóvenes lo barato que era la comida en la Cuba de antaño, la eficiencia de los servicios, el poder adquisitivo del dinero, la importancia de la honradez y la responsabilidad con el trabajo, las diferentes ofertas de ropas y zapatos de buena calidad y los diferentes precios en dependencia de lo que cada cual pudiera pagar y el buen gusto al vestir del cubano.
Lo difícil que era conseguir empleo sin calificación, las luces de neón de los comercios en la Habana durante la noche, los bailables simultáneos en toda  la ciudad, en donde había una vida nocturna activa y la exigencia de la calidad en todos los servicios entre tantas otras vivencias.
Los abuelos que vivían en el campo cuentan las historias de la campiña cubana, los trabajos duros de la agricultura, la vergüenza de hacer bien las labores del campo y sentirse orgullosos de ser campesinos. Había analfabetismo y escaseaba el trabajo algunas veces, pero nadie emigraba fuera del país por esta situación.
El respeto por los mayores y el orgullo de ser cubano, las diferentes clases sociales existían en todo el país, el catolicismo como religión preponderante y en menor grado las religiones de origen africano.
En contraposición los medios oficiales relatan sucesos históricos militares, de la llamada revolución de verde olivo que debía traer mayor nivel de vida al pueblo, de los combates contra el depuesto gobierno, los aniversarios de supuestos triunfos revolucionarios escondidos detrás de celebraciones con otros propósitos, la Sierra Maestra y el Escambray como escenario de fondo,  barbudos que en realidad eran forajidos, una recalcitrante manera de atormentar a las nuevas generaciones y a los de aquel entonces con una versión de la historia contada por los secuestradores de los sueños de muchos y la gran estafa de presentarse como  proyecto social superior.

De pensar tanto en el pasado, quieren hacerle olvidar el pasado reciente y el triste presente(los castristas) a la mayoría de los nacionales que apenas pueden pensar en el futuro al no existir un proyecto de nación decente y creíble.

El ejemplo de Venezuela

Por Pablo Morales Marchán/ Cubatoday
La Habana, 15 de Abril.- Para bien y para mal, los sucesos que están ocurriendo en el país sudamericano son una enseñanza para el pueblo cubano y  el resto del mundo.
Han sido lamentables las pérdidas  de vidas humanas  y materiales, como consecuencia de la  violencia desatada, pero como decía el benemérito de las Américas, Benito Juárez, el respeto al derecho ajeno es la paz.
La intolerancia del régimen de Nicolás Maduro, impuesto al pueblo venezolano desde la Habana, después de la muerte del líder populista Hugo Chávez, trajo un vacío de liderazgo genuino que desembocó en una crisis general que en menos de un año devastó la infraestructura e hizo más inseguro al país en todos los órdenes.
La oposición  a tamaño  desastre no se hizo esperar y se hizo patente en las calles de varios Estados de la nación con protestas populares conocidas como ¨guarimbas¨.
 Los estudiantes  universitarios tuvieron un protagonismo destacado, y aunque fueron objetos  de una violencia inusitada por parte de los llamados  ¨colectivos¨ que no eran más que bandas paramilitares chavistas integradas  por malandros (delincuentes) y asesores militares cubanos, no lograron amilanarlos.
El gobierno Madurista, tuvo que ceder y sentarse a la mesa de negociaciones con la Oposición, con la Mesa Unida Democrática (MUD) y como mediador, La Unión de Naciones del Sur (UNASUR) para lograr el consenso y la inclusión de todas las fuerzas activas en Venezuela.
El ejemplo de resistencia cívica de la oposición venezolana demuestra que cuando hay convicción y entereza, se logra reconocimiento y espacio dentro del diseño del tejido social que refuerza los frenos y contrapesos necesarios para que el oficialismo no desgobierne.
Con un régimen dictatorial  por más de 50 años de nepotismo, que no reconoce a la Oposición  y determina casi todo a través del único partido legal en la isla, el Partido Comunista, la apatía, el oportunismo y  las lamentaciones no resuelven los problemas, y muchos menos instauran  una democracia funcional en Cuba.
Parafraseando un pensamiento ajeno: …¨Los pueblos tienen el derecho y la obligación de tomar las riendas de sus destinos, o serán azotados con ellas¨…