miércoles, 13 de noviembre de 2013

Fair Play, perdedores


Por Pablo Morales Marchán/Hablemos Press
LA HABANA, 8 de Noviembre.-En las competencias deportivas y culturales las reglas están claras desde un principio y pueden perfeccionarse de manera gradual, siempre que se adecuen al consenso de los participantes.
Para hacerlas cumplir están los árbitros o jueces que con conocimientos, experiencia y respeto hacen uso de su autoridad para premiar o sancionar, según sea el caso.
Todos tenemos el derecho a equivocarnos, pero dentro de un límite razonable. No se puede abusar de la indulgencia de los demás porque eso te haría culpable a los ojos de Dios, aunque no creas en Él.
Así debiera ocurrir en las sociedades verdaderamente democráticas.
¿Hasta cuándo los Castro van a violar sus propias leyes, además de imperfectas en un grado inhumano, creadas para sancionar a los chivos expiatorios que el club selecto de campesinos uniformados decida enviar a las mazmorras del régimen?
¿Por qué la  intelectualidad  cubana dentro de la isla, no está comprometida con la verdad del pueblo, y denuncia que la identidad cubana no es bailar Son montuno o Conga, comer arroz congrí, yuca con mojo, bistec de puerco y plátanos fritos, entre otras cosas, sino que lo primero y más importante es sentirse orgulloso de ser cubano siendo respetado como ciudadano de primera clase en tu propio país?
Los castro solo quieren el dinero de los extranjeros con los negocios y el turismo en la isla y a su vez, el apoyo político del pueblo cubano, a través de sus controladas organizaciones de masas y políticas  para perpetuarse en el poder y poder amasar sus grandes fortunas, disimuladas en otros países ,bajo falsas identidades de testaferros de ocasión.
Las oportunistas y mediocres fuerzas represivas amedrentando a la ciudadanía, víctima de sus atropellos como parte del malévolo plan de terrorismo de Estado, creyéndose impunes al no haber una prensa responsable que los denuncie y un sistema judicial independiente y ético que los sancione.
Hay muchos cómplices activos y otros pasivos que contemplan el crimen en silencio por cobardía, por ciertos privilegios y los menos, fanáticos del absurdo sistema, que vende un mundo virtual perfecto al escenario exterior y reprime a quienes denuncien la pobreza en todos los órdenes,la falta de libertades y la esclavitud de nuevo tipo, entre otros.
Nada es para siempre y las dictaduras hace rato son una vergüenza en un mundo tan globalizado, donde sino te integras de manera democrática, estás fuera de juego y sancionado por el tribunal de la historia de las civilizaciones.


  

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