Por Pablo Morales
Marchán/Hablemos Press
LA HABANA, 7 de
Noviembre.-Para hacer Política hace falta recursos humanos, financieros y
materiales. Parece una verdad de Perogrullo pero a veces se olvida pensar en
ello y darle la debida prioridad.
Hay que concebir
los proyectos sociales y políticos de manera integral. Los estatutos o códigos
de ética, el proceso de selección de los miembros, las distintas
responsabilidades de cada cual, los recursos de los que se disponen y los posibles modos de obtener otros, necesarios
para trabajar como una organización independiente.
El trabajo por
cuenta propia a través de terceros dentro del país, la ayuda del exilio cubano
y el de otras organizaciones no gubernamentales internacionales afines a las
labores de las formaciones cívicas, son los posibles y probables contribuyentes
financieros y material para el funcionamiento efectivo de estas.
Hacer actividades
culturales-recreativas, con los cubanos de a pie en los espacios comunitarios e
intercambiar información de contacto de los periodistas, juristas, bibliotecarios
independientes, y los diferentes grupos que abogan por la protección de las
mujeres, los presos políticos, los afro descendientes, los de diversidad
sexual, religiosa, entre otros darían una mayor visibilidad y accionar.
Lograr una
conciencia patriótica y validar los Derechos fundamentales, entre ellos el de
Asociación, sería posible gracias a la observancia, el análisis y la
inteligencia emocional, armas con las
que la Sociedad Civil Independiente
ganaría más espacios y miembros dentro del entramado social cubano.
Un activista social
necesitar aprender el uso de las nuevas tecnologías de la Información y la
Comunicación, estar informado medianamente sobre hechos del acontecer nacional
y del mundo, tomar cursos o talleres que lo preparen mejor en la lucha por
lograr una democracia funcional.
No se trata de
violar las leyes, sino de estudiarlas, modificarlas o derogarlas a través del
parlamento y cuando estas no tengan respuestas satisfactorias, salir a los
espacios virtuales y físicos, nacionales e internacionales, acusando al régimen
de violador de lo legislado en el contexto nacional para que sea sancionado en
un marco supranacional.
De ahí la
importancia de la interacción entre los periodistas independientes publicando
en todos los espacios posibles todas las denuncias, la asesoría de los
jurídicos y los bibliotecarios con la información pertinente para la
preparación de todos, crean el entretejido que daría mayor protección y accionar
a las fuerzas del cambio.
Los activistas de
los Derechos Humanos de hoy, serán los líderes del futuro. La democracia no se
desea, se construye día a día. La causa es un sentido de vida, NO un modo de existencia.
La madurez política se pone en práctica con creatividad y
plena convicción, en ello nos vá la vida, el futuro de las nuevas generaciones
y el destino de Cuba.
(pmmarchan
gmail.com/ marchanshut)
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