Por Pablo Morales
Marchán /Hablemos Press.
LA HABANA, 27 de
Noviembre.- El general presidente Raúl Castro Ruz firmó el Decreto 314/2013 del
Consejo de Ministros nombrado ¨De las Marinas.¨ Este documento autoriza la
construcción y habilitación de marinas turísticas destinadas al turismo
internacional así como la dinamización de los trámites que rigen las entradas y
salidas de embarcaciones con fines recreativos a la isla.
Esta nueva norma jurídica
apareció publicada en la Gaceta Oficial Extraordinaria el día 21 de Noviembre, junta
con otras resoluciones de los Ministerios del Turismo y las Finanzas del país.
Habrá un pago único
de 55 pesos convertibles y autorizará a las embarcaciones extranjeras a estar
en territorio nacional por un plazo de 5 años, además de incluir los
certificados de despacho de entrada o salida a las marinas cubanas.
Otros trámites y
obligaciones aparecen descritos en el referido documento.
Lo que llama la
atención en este caso y despierta cierta suspicacia, es que no se esclarece
sobre si estos permisos para tener embarcaciones en puertos recreativos
cubanos, es extensiva también a los cubanoamericanos residentes o
nacionalizados en los Estados Unidos, comunidad mayoritariamente asentada al
sur de la Florida y en menor grado en el estado de Nueva Jersey, entre otros.
Esto podría ser un
segundo ¨Mariel¨ o un ¨Maleconazo¨ si estos(los residentes y nacionalizados
americanos de origen cubano) decidieran venir a buscar a sus familiares y
amigos, que no califican para determinadas visas y amparados por la ley de
Ajuste cubano, que sería la vía expedita para ingresar a territorio
norteamericano, o propiciaría el robo de embarcaciones a los turistas
extranjeros por parte de atribulados nacionales.
Desde aguas
internacionales o cubanas podría establecerse el ¨rescate¨ de los mismos, donde
la carga mayor sería para los guardacostas de la nación norteña al tener que
controlar una posible avalancha de emigrados cubanos, que pudieran ser agentes
de inteligencia castrista, personas con antecedentes penales de delitos
internacionalmente condenados, problemas siquiátricos, bajo nivel de
preparación, edad avanzada y enfermedades crónicas que los convertirían en
pesada carga para el gobierno estadounidense.
Se ha filtrado ciertas informaciones de fuentes confiables, de
que el bajo nivel de intercepción de las tropas guarda fronteras cubanas de las
salidas ilegales, se debe en gran medida a cierta corrupción que existe entre
sus filas, compuestas en un número considerable por jóvenes que cumplen con el
Servicio Militar Obligatorio y vienen de familias de muy bajos ingresos
económicos.
Otro movimiento de
ficha del castrismo, en el juego de forzar a las autoridades de la Unión Americana
a eliminar la ley de Ajuste cubano y sentarse a la mesa de negociaciones para
lograr convenios de colaboración bilateral de mayor nivel, apelando al
pragmatismo norteamericano.
Quieren
soslayar(los castristas) el principal punto, que es la falta de libertades
fundamentales en la isla, donde no hay garantías para nadie que no pertenezca al
clan de los uniformados feudales.