Por:Pablo Morales Marchán. pmmarchan@gmail.com
La
irracionalidad de la policía política castrista responde a la ilegitimidad del
régimen cubano. Su actitud y accionar no
preserva la seguridad nacional, sino la permanencia a ultranza del sistema
dictatorial.
El
chantaje, la intromisión grosera en la vida privada de los ciudadanos no solo
de la isla sino de los extranjeros de tránsito y residentes permanentes en el
país,forman parte de sus prácticas habituales.
Violan
todas las leyes, las escritas y las normas de conducta que debieran poseer como
seres humanos, ejercen todo tipo de violencia, desde la sicológica hasta la
física, amparados por el sistema judicial cubano que los cubre con un manto de impunidad.
Matonismo
tercermundista, que a pesar de haber estudiado sicología y derecho (según dicen
ellos)sus integrantes, se creen por encima de cualquier juicio humano,
amparados en el burdo concepto de que defienden los intereses de la
revolución,atropellando a las personas a las que debieran defender según el
discurso oficial.
He sido
detenido arbitrariamente cientos de veces, y cada vez los hilos invisibles del
departamento 21 (el encargado de reprimir las actividades y a los miembros de
la oposición pacífica en Cuba)se hacen más visibles,hasta tal punto de que ya
tengo a un represor para mí solo,llamado Daniel (posiblemente su seudónimo)que en el último interrogatorio
del que fui víctima,sus palabras daba grimas.
Cualquiera en este país está bajo la vigilancia de estos
genízaros, desde los más altos funcionarios del gobierno y el Estado, hasta el
más común de los cubanos que disienta del régimen públicamente, cayendo
automáticamente en una lista negra de la cuál será muy difícil escapar y
frustrará cualquier intento de escalar en el orden jerárquico en cualquier
esfera del país. Están en todos lados, la empleomanía es grande.
Acumulan
todo tipo de información, desde las preferencias sexuales, las adicciones, las
relaciones humanas, los correos, los teléfonos, las operaciones financieras,
las creencias religiosas,etc.Conforman un perfil sicológico de cada encartado
en un proceso de investigación según sus intereses. Todo esto violando la Constitución
y las leyes de la isla, reafirmando el Estado Policial en Cuba.
Tantos
recursos humanos,materiales y financieros para las fuerzas represivas y de
espionaje, improductivos por excelencia,viviendo de las intrigas y el
asesinamiento del carácter de todos los que potencialmente se les opongan. Hay
desertores de sus filas que han hablado al respecto, pero por temor a
represalias fuertes prefieren mantenerse en el anonimato y no hacen acusaciones
públicas.
Los
recursos para facilitar el desarrollo productivo,demoran por burocracia y otras razones,pero para
estas labores de seguridad nacional,hay vía expedita. Si fueran más inclusivos
tendrían menos paranoia de que todo el mundo atenta contra ellos.
Están
desvistiendo aun santo (el pueblo)para vestir al diablo(el régimen castrista).
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