martes, 18 de junio de 2013

Definiciones.


Por: Pablo Morales  Marchán.     pmmarchan@gmail.com
La libertad empieza primeramente  por decir lo que se piensa. En un país que se simule o se mienta casi todo el tiempo, es muy difícil establecer principios de justicia, porque todo está basado en la subjetividad mitómana de los macabros ideólogos del  sistema, que manejan a su antojo a los  que se convierten en eco de tamaña vileza.
Hay todo tipo de complicidad, que al final responden  a bajas pasiones, a miserias humanas. Intereses materiales y financieros  mal habidos,mediocridad rabiosa ante el talento ajeno, turba que se esconde dentro de un rostro indefinido, porque no sabe o no quiere ser diferente maniatando conscientemente  su libre albedrío y aquellos  que tienen  alma de verdugos y  venden  sus labores al amo feudal que los alimenta de migajas y otras excrecencias.
La negación del  derecho ajeno a  potenciar todo su caudal de conocimientos  y sus iniciativas en todos los órdenes  en una sociedad, produce estancamiento y decadencia. Esa dependencia nefasta a burócratas gubernamentales que deciden y no interpretan en el modo debido las aspiraciones de sus representados, origina un divorcio de la realidad tan grande que produce una gran neurosis nacional, haciendo perder la lucidez necesaria para lograr un pleno desarrollo.
Así es la experiencia cubana comunista, que ha escindido tantas almas y cuerpos en tantos fragmentos. La reconstrucción de la identidad no está en lo que los oficialistas  llaman cultura cubana revolucionaria,está en el  rescate de la voluntad  bastante menguada y las aspiraciones colectiva de todo tipo de la vanguardia de la nación, violadas por el sátrapa y sus acólitos,enajenadas y desterrada (en un porciento importante) para no sucumbir ala locura total, ante tanta desfachatez castrista.
Me molestan grandemente esos visitantes  internacionales, que vienen a medrar a costa  de las necesidades de los cubanos y las cubanas,como turistas en busca de sexo barato, o como funcionarios de instituciones globales,que vienen a lisonjear al dictador y su sistema,narcotizados con las falsas estadísticas del régimen y engolosinados con prebendas otorgadas para cada ocasión.
Los demócratas cubanos queremos la reconciliación de nuestro pueblo, dividido por los hermanos castro,no pedimos borrón y cuenta nueva,ni el desarrollo económico a costa de olvidar juzgar a los responsables de tanta mierda, exigimos  respeto a aquellos incautos que nos juzgan erróneamente y se parcializan a favor de los que gobiernan por la fuerza en Cuba. O son ingenuos o son cómplices.


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