miércoles, 22 de mayo de 2013

Reformas raulistas a la vista.


Por: Pablo Morales Marchán.      pmmarchan@gmail.com
Puede que de golpe cambien muchas cosas en Cuba,y que las personas que viven dentro de la isla y fuera de ella,se sorprendan grandemente con lo que pueda pasar en los próximos años,incluso me atrevería a decir en los próximos meses.
El gobierno del general dictador Raúl Castro, trabaja arduamente en las nuevas estrategias políticas y económicas y lo hace a puertas cerradas, dejando entrever algunas señales de la implementación de los lineamientos del último congreso del solitario Partido Comunista de Cuba.
Alejado de los medios de difusión masiva,sale en contadas ocasiones,presidiendo una reunión con altos ejecutivos del país  o recibiendo de manera protocolar a figuras de primer nivel de visita en la isla, principalmente de gobiernos aliados  (a su régimen) o con la potencialidad de serlo.
Limitado en su desempeño como orador(tono de voz nada eufónico)y la falta de carisma en comparación con su hermano mayor, apuesta por la proyección de una personalidad pragmática y autoritaria, acostumbrado al ordeno y mando en las Fuerzas Armadas Cubanas, donde el generalato que él encabeza se encarga de transmitir "sus órdenes".Ahora con más poder controla al ejecutivo y al judicial, desde su cargo de presidente del Consejo de Estado y de Ministros y primer secretario del único Partido político legal en la isla.
Las inversiones de varios países del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) específicamente Brasil y Rusia, obligan al gobierno raulista, a implementar reformas que adecuen la infraestructura del país y sus leyes económicas, políticas, entre otras para cumplir con los estándares que demandan las nuevas relaciones comerciales y los requisitos mínimos para entrar en la globalización en todos los órdenes, además de reevaluar sus relaciones con el gigante del norte y principal centro financiero y comercial  del mundo que es los Estados Unidos de América.
El empoderamiento económico es la prioridad. La economía de carretilla y timbiriche es el capítulo introductorio de lo que vendrá más adelante, la mega inversión de trasnacionales, el capítulo siguiente, la cultura financiera, tributaria y contable será obligada si se quiere estar a tono con los cambios.
No se puede hacer política desde una plataforma de hambre y frustración, para liderar cambios  en el país, se necesitan recursos de todo tipo, para resolver las grandes necesidades de los cubanos hay que impulsar el desarrollo económico y paralelo, demandar las garantías a las libertades fundamentales,derrocar a la dictadura del pensamiento, y enjuiciar a sus ejecutores.
Son tiempos de cambios, prepararse  y estar alerta es la mejor forma de hacerlos cuantitativa y cualitativamente superiores, hay que ser consecuentes, no puedes liderar la vida de los ciudadanos sino integras todas sus aspiraciones de una manera conjunta.

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