Por:Pablo Morales Marchán. pmmarchan@gmail.com
Existen más
de 200 centros penitenciarios a lo largo y ancho de la isla .Con una población
general de alrededor de 11(once) millones y medio de habitantes en el país, el
sistema penal cubano se ha convertido en
un negocio redondo para la dictadura castrista imperante por más de 54 años en
el poder.
La mano de
obra carcelaria, con muchos menos derechos laborales que los demás cubanos que
trabajan en Cuba, acomete trabajos fuertes y mal remunerados como por ejemplo:
la construcción de viviendas y otras edificaciones(mayormente para la
oficialidad que compone el sistema penal) vías ferroviarias, carreteras,
agricultura,producciones industriales como muebles,artesanías, confecciones
textiles y un extenso inventario de
misceláneas.
Todo
aparenta ser parte de un programa de
reeducación al ciudadano que conjuntamente con la superación académica,¨rescata
a la persona ¨ para la sociedad socialista,haciéndolo útil y productivo.
Muchos de
los que están en esas condiciones, son de la raza negra, pobres, bajo nivel
cultural y marginales. El sistema falló
en su atención primaria en lo educacional y
secundaria en cuanto a lo social y laboral. Quieren corregir lo mal
hecho por el interno(así llaman en la actualidad al preso) y me pregunto¿ quién reprende al sistema por tantos recursos malgastados en la
supuesta educación de las personas, el nivel
de los trabajos,no solo por su utilidad, sino por un pago que cubriera dignamente las
necesidades más elementales y lo ayudara
a su plena realización en lo espiritual y lo material? tantas construcciones carcelarias,
recursos humanos,(policial y judicial)
logística, recursos financieros, invertidos en un régimen que no
reeduca porque las condiciones sociales
que provocaron la comisión de los
delitos están todavía intactas, y la necesidad de sobrevivir allá dentro(la
prisión)distorsiona la conducta de los convictos en un medio violento ,donde
impera la ley del más fuerte y la mayor perversidad. ¿Hasta donde tanta
humillación y chantaje con tantos hombres condenados injustamente?
Siguen
abogando(la dictadura castrense)por creer que
reprimidos van a ser más
productivos. Ni hablar de los que disienten del sistema gubernamental, son
tratados peor sin reconocerles su verdadera condición de prisioneros políticos.
Crearon un marco ilegal para toda iniciativa privada,
decomisando todo tipo de recursos cuando
los negocios reportaron buenos
dividendos para sus gestores, y se hicieron del botín sin tener que darle
cuentas a nadie,repartiéndolo entre sus
seguidores (castristas).
Están
desmontando ingeniosamente el
Estado benefactor del sistema cubano,
permitiéndole a la emergente y cómplice clase media florecer con pequeños y medianos negocios,
deshaciéndose de los subsidios a los sectores vulnerables y pasándole la
responsabilidad a la familia cubana
activa laboralmente y con magros salarios.
En esta isla prisión, donde se violan los más
elementales derechos humanos de una manera burda, todos estamos expuestos a ser
víctima del sistema imperante, capaz de cualquier cosa. Los de delitos llamados de cuello blanco (su prioridad ahora por el monto de
dinero y recursos) hasta el más común de los mortales que inventa lo que sea
por sobrevivir. No tenemos otra salida, o cambiamos el panorama nacional, o
seguiremos siendo sacrificados por nuestra propia cobardía. Yo, me cansé de ser
víctima.
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