jueves, 18 de abril de 2013

Los cambios verdaderos en Cuba.


La necesidad urgente de acelerar los cambios  estructurales en Cuba no depende de la voluntad de los hermanos Castro, ni de sus cómplices, dentro y fuera de la isla por oportunismo histórico. Tampoco de la ciudadanía que emigra enmascarando  las razones verdaderas de su estampida. Depende de la sociedad civil alternativa cubana, activa y certera en sus proyectos ciudadanos.
Las demandas a la dictadura tienen que tener respaldo jurídico tanto en lo nacional, como en lo internacional. Los objetivos bien claros y que partan de la base de las necesidades más imperiosa de las cubanas y los cubanos sin caer en populismo, elevando simultáneamente su participación en las campañas de educación cívica que harán más consciente y activo  a las fuerzas del cambio,hasta llegar a la masa crítica que desencadene acciones que den al traste con el statu quo.
Hay que utilizar todos los medios posibles, las nuevas tecnologías de la información(móviles,memoria flash,CD,DVD  y todo tipo de artilugios que puedan transmitir de manera relativamente fácil los mensajes de movilización) en una primera etapa de definición como grupo de interés, luego definir plataforma para después lanzar acciones concretas donde en puntos convergentes se unan a otras plataformas convocando la mayor cantidad de personas posibles o en su defecto la simultaneidad en varios lugares ,que debiliten a las fuerzas represivas,sus infiltraciones y sus intentos de tratar de deslegitimizar al Movimiento Anti dictatorial.
Si perdemos tiempo(como lo hemos hecho como movimiento civilista, que ha crecido en calidad y cantidad, pero no lo suficiente como para enfrentar los grandes desafíos que tenemos)perderemos esa fuerza pujante que es la juventud que como estrategia del régimen está enajenada,apolítica y con planes de vida en otras tierras,pudiendo ser los líderes del mañana. Educarlos en el respeto a los derechos humanos, el compromiso de preservalo,es el mejor legado que podemos darle a las nuevas generaciones.
Dejar atrás protagonismos, rencillas,conflictos personales, reconocer a los líderes por carisma, capacidad, iniciativa, y compromiso permanente con la causa, evitará que malgastemos tiempo y energías en temas baladíes.No somos dueños de nada, mientras en el país desgobierne una tiranía que precisamente se burla de lo fácil que intriga y divide  dentro de nuestras filas.
Aprendamos a ser discretos, a compartir la información sensible entre los que deben saberlo, a no ser inquisidores con nuestros hermanos de causa, a respetar las diferencias, las de discutir nuestros asuntos a puertas cerradas para que el enemigo no se aproveche de nuestros errores, a respetar todo modo de lucha contra el régimen, a no ofender a los que no se suman por incapacidad de entender el momento histórico, por miedo o por privilegios, a superarnos cada día culturalmente. Tenemos que ser ejemplo y fuerza rectora para convocar a las masas, ser pacientes pero perseverantes, esa es la mejor manera de ser verdaderamente  demócrata.
Ser superior a los Castristas es no repetir sus errores, y como fuerza de progreso, tenemos que ser mejores que ellos. VIVA CUBA LIBRE!!!!!!

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