Pablo Morales Marchán. 2-4-2013
La auto
aceptación de cada persona, ayuda ala misma a evaluar sus habilidades y sus limitaciones
objetivamente.En la cultura de la competencia donde puede haber reglas justas o
la ausencia total de ellas, existe de manera no escrita, el axioma de que en la
guerra como el amor, vale todo.Pero en política y tratando de hacer más
eficientes a las sociedades modernas y a las personas que interactúan dentro de
ellas ,este acuerdo tácito es pernicioso, ya que trae como consecuencia el
diálogo de sordos ,donde las partes encontradas cada día, se parecen más unas a
las otras, por el mero hecho de negarse a sí mismas en su proceso de
perfeccionamiento a crecer cualitativa y cuantitativamente , por la incapacidad de no querer aprender de los
demás.
Nadie tiene
en materia de política y religión la verdad absoluta. Todo es relativo,
dependiendo del prisma con que se mire,
el nivel y la capacidad de intereses que
estén en juego.
El ser humano
es imperfecto en sí mismo, solo la
racionalidad lo ha hecho el ser superior
en la cadena evolutiva que es, permitiéndole
superar sus propias limitaciones.
En nuestra
aldea global de hoy existen países con diversos gobiernos políticos,
religiosos, culturales, económicos, etc. Dentro de un hogar cualquiera del
mundo existen diferencias entre los miembros de la misma. Esos mismos asuntos
de conciliar intereses los hay y más complejos dentro de un mismo país.
En Cuba existen
varias organizaciones políticas y de masas, engendro del régimen castrista que
detenta el poderhace más de 54 años.
Todas, como un gran coro que al unísono repiten el estribillo de apoyo
incondicional al dictador y sus
acólitos. En verdad es el guión preestablecido por miedo, migajas o por
vocación de algunos con alma de esclavos.
Lo
realmente inconcebible es que se ha mentido y se ha callado, una gran parte del pueblo
cubano,sin una verdaderacultura del debate y respeto alas diferencias naturales
y necesarias,creando un ambiente enrarecido de desconfianza ciudadana, donde todo el mundo recela y calla su verdadera opinión,acerca de temas candentes
de la patria. Allende los mares, la diáspora
tiene la libertad de expresarse democráticamente, pero aquí muy pocos dijeron lo que debían o sentían con
respecto al tema.
Se han
acumulado tantos problemas en este país,por no reconocerlos a tiempo, que ha
generado nuevas y más grandes
dificultades. Una parte considerable del llamado exilio histórico busca culpables
y no soluciones. Es preciso desterrar resentimientos y odios para poder
reconciliarnos, han dicho con muy buen tino algunas voces de los dos lados de
la orilla.
La verdad
nos harálibre, Dios y personas trabajando de manera perseverante por la Democracia
en la isla, lograremos lo que muchos ansiamos. El derecho al pataleo existe
para los niños que no entienden lo que está pasando asu alrededor. Los que
crecimos políticamente, queremos hacer y de hecho estamos haciendo, aportando
soluciones y evitando parecernos a los que combatimos. Los extremos se dan la
mano.
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