Por: Pablo Morales Marchán. pmmarchan@gmail.com
Todo en la
vida cambia, para bien o para mal, depende de la capacidad de adaptación y del
uso de los recursos que se tengan a
mano. Y no hablo solo de los recursos materiales o financieros, también están
las muchas veces subvalorados principios morales que rigen el cómo, cuándo y
dónde se logran las metas individuales y
colectivas.
Los cambios
no solo se desean, sino que se obra en consecución de ellos, son un proceso
natural que nos permite poner sobre el tapete, todas nuestras aspiraciones ahora y aquí. El conseguirlo depende de
nuestra inteligencia natural para definir qué es lo realmente valioso para cada
uno y para la colectividad. Crear un marco cívico, social jurídico que nos
permita expresarnos en todos los órdenes, sin temor a represalias porque hemos
desarrollado la confianza ciudadana, no
solo para preguntar la hora o una dirección, sino porque tenemos la certeza de
que aunque haya personas que disientan de como pensamos,respetan nuestro
criterio, así como nosotros respetamos los suyos.
De ese gran
debate de diferencias se ordena la sociedad, protegiendo a las minorías y
estableciendo el principio martiano de una patria con todos y para el bien de
todos.
Hagamos uso
de nuestra educación, sentido común y humanismo ya demostrado donde quiera que
hemos estados los cubanos. Empecemos por casa perfeccionándonos primero a nosotros mismos y simultáneamente a
la comunidad. Estamos en pleno siglo XXI, nos gusta ufanarnos de ser bueno en
la cultura, que no es solo música, baile, artes escénicas, plástica, deporte , etc.
También el respeto a las diferencias,desterrar el
resentimiento,el odio,la abulia,la mediocridad, y sobre todo llevar un proyecto
de nación adelante, inclusivo, donde toda iniciativa ciudadana sea tomada en
cuenta y puesta a debate para su implementación ,y hacer que el país funcione
verdaderamente ,no solo para los que nos visitan ,sino para nosotros mismo
,hijos de esta tierra y merecedores de todas las bondades que Dios nos dió al
nacer en esta isla bella, CUBA.